Temática y equipo

Stranger Things no es solo una serie: es un secreto que empieza en un pequeño pueblo llamado Hawkins y que nunca deja de crecer. Todo comienza con la desaparición de Will, pero lo que parece un simple misterio pronto se convierte en algo mucho más oscuro. Experimentos ocultos, la implicación del ejército, poderes sobrenaturales, distintas dimensiones… y el famoso Mundo del Revés que parece observarlo todo.

En el centro del equipo creativo se encuentran los hermanos Matt y Ross Duffer, quienes se inspiraron en películas de los años 80 como ET y Los Goonies. Escribieron los guiones a mano y dudaron mucho sobre si ponerle nombre a Once, incluso la llamaban “la niña” en los borradores iniciales.

Shawn Levy, director y productor ejecutivo, convenció a Netflix de financiar la serie tras leer solo el piloto y propuso escenas largas sin cortes para dar mayor naturalidad a los diálogos. Incluso cabe destacar que influyó en que personajes como Steve Harrington se convirtieran en favoritos del público.

El equipo de fotografía y diseño, con directores como Tim Ives y Michael Goi, creó el pueblo de Hawkins y el Mundo del Revés, usando colores cálidos en escenas cotidianas y tonos fríos y verdes para el Mundo del Revés. Curiosamente, eligieron todo el vestuario y los peinados inspirados en los años 80.

Por último, los efectos especiales y las criaturas fueron creadas con maquetas y animatrónicos para dar vida a monstruos como el Demogorgon. Los actores interactúan primero con figuras físicas que luego se digitalizan, haciendo que las criaturas se vean más reales y aterradoras. Por ello, muchas escenas requirieron de mucho tiempo.