La tercera temporada de Stranger Things es una de las queridas por los fans por ser icónica de los años ochenta: los colores tan vivos de la vestimenta, el centro comercial y la feria, combinado con mucha acción y momentos memorables de la adolescencia de los personajes.
La trama de esta temporada ocurre un año después durante verano, mostrando como el grupo de amigos entran en una etapa bastante complicada: la adolescencia.
Cuando creían que todo había terminado, reaparece el azotamentes controlando poco a poco la mente de los habitantes de Hawkins, especialmente al hermano de Max. Por esta razón Max, Lucas, Will, Once, Mike y Dustin comienzan a enfrentarse a él en escenas muy épicas.
A lo largo de la temporada experimentan nuevas emociones: viven relaciones sentimentales más profundas, Once comienza a explorar su personalidad y el grupo en sí pone a prueba su lealtad.
Durante el gran final de esta temporada los chicos se enfrentan al azotamentes mientras que Joyce y Hopper entran al nuevo laboratorio ruso. Culminó con la muerte de Hopper y con Once sin poderes.
Cabe destacar que durante esta temporada personajes como Steve comienzan a ganar un gran cariño por parte de los fans. Steve, adolescente arrogante y rebelde, comienza una amistad con Dustin y termina siendo muy querido por los fans por sus escenas icónicas y graciosas. Junto a estos aparece Robin, la cual trabaja con Steve, y destaca por ser muy habladora y sarcástica, convirtiéndose en un trio perfecto. Por otro lado también resaltan Jonathan Byers, hermano mayor de Will, y Nancy, ex pareja de Steve. Estos comienzan una relación que refleja compromiso: mientras que Jonathan es muy protector e introvertido, Nancy es decidida y valiente.
